En este nuevo artículo, debido a que se trata de un concepto de especial relevancia en la actualidad para todo aquel interesado en desempeñar su actividad laboral por cuenta propia, voy a extenderme profundamente detallando y clarificando todos los aspectos relacionados con la marca personal.

 

¿Qué es la marca personal?

En el ámbito que nos concierne, el concepto clave que se va a tratar en este artículo: la marca, puede definirse de la siguiente manera:

Según la Real Academia Española (RAE) en la 23ª edición del diccionario de la lengua española en 2014, Marca es:

  • Señal que se hace o se pone en alguien o algo, para distinguirlos, o para denotar calidad o pertenencia.
  • Firma: razón social o empresa.

Conceptos relacionados y publicados en el mismo apartado del diccionario de la lengua española que sirven para clarificar aún más dicho concepto son:

  • Marca de fábrica: Distintivo o señal que el fabricante pone a los productos de su industria, y cuyo uso  le pertenece exclusivamente.
  • Marca registrada: Marca de fábrica o de comercio que, inscrita en el registro competente, goza de protección legal.

 

Símbolo de copyright con candado

La marca consta de tres elementos definitorios:

  • Nombre o denominación.
  • Símbolo identificativo.
  • Personalidad.

Cumple, entre otras, las siguientes funciones:

  • Ser empleada como garantía de calidad.
  • Atribuir valor y reducir la percepción de riesgo.
  • Diferenciar las empresas, asociándose a estas y transfiriendo su credibilidad a sus productos.
  • Vincular un producto a un nombre.
  • Proyectar un estatus, diferenciando socialmente al consumidor.
  • Fidelizar al anterior mediante el sentimiento de pertenencia a la marca.

 

Hombre con camisa tapándose la cara con un folio con un signo de interrogación dibujado

 

La marca personal es un concepto que consiste en considerar a una persona como una marca, del mismo modo que si se tratara de una empresa. Debe ser creada, difundida y protegida para diferenciarse y lograr una mayor aceptación en las relaciones profesionales, sociales e incluso personales. Surge como una técnica para facilitar la búsqueda de empleo y se puede considerar como un valor añadido al perfil profesional con el fin de distanciarse de la normalización que supone la entrega de un currículum en papel y la posterior espera de acontecimientos.

Según Andrés Pérez Ortega (2008:119) en su libro Marca Personal: cómo convertirse en la opción preferente “La marca personal es siempre una herramienta de mejora e innovación personal que nos permite destacar y ser singulares en un mundo homogéneo y gris”. Esta puede identificarse como una forma de conectar con nuestros objetivos y trabajar para alcanzarlos, implicando una comunicación constante al exterior. Es un escaparate en el que se muestran las habilidades que nos diferencian de los demás y que tiende a promocionar la percepción popular sobre nuestra persona.

Se debe transmitir con claridad el valor añadido que ofrecemos, la marca personal abarca todo aquello que representamos y que el público identifica en nuestro ser. Tal consideración se entiende desde lo que propiamente aportamos como profesionales, ayudándonos a destacar y, si gestionamos adecuadamente la labor de darnos a conocer a nosotros mismos reflejamos lo que podemos hacer respecto a la promoción de una empresa y de sus productos.

Dicho incentivo radica en añadir una particularidad extra con el propósito de otorgar una mayor cotización comercial y se fundamenta en una característica no habitual que aporta diferenciación. La claridad y profesionalidad con la que se transmite una marca personal es el mejor valor añadido que podemos aportar.

 

Hombre entregando un regalo envuelto y con un lazo a otro hombre con una flecha curva de dirección apuntado al segundo bajo los pies de ambos

 

Desde otra perspectiva más amplia se puede definir la marca personal o, mejor dicho, su fase de creación o branding, del cual se hablará más adelante en este artículo, como el proceso mediante el que identificamos, comunicamos y posicionamos el elemento diferenciador, el valor añadido que nos hace ser relevantes, sobresalir y ser visibles en un determinado sector.

Se debe individualizar la marca, vendiéndola ante los demás destacando nuestras habilidades y comunicando nuestros valores como una empresa lo hace con sus productos. Este enfoque se entiende desde la imagen que proyectamos al exterior, tendiendo a la promoción personal mediante la percepción recibida por el resto sobre nuestra figura. Dichas apreciaciones vienen dadas a raíz de nuestro comportamiento visible, resultando este un bien inmaterial que abarca tanto la imagen visual como la impresión suscitada.

La marca personal es aquello que se dice de nosotros cuando no estamos presentes, la idea que viene a la mente cuando se piensa en nuestro ser, los valores, acciones y habilidades destacadas que se asocian con nuestra figura, la huella que dejamos en los demás.

Simplificando, es el elemento diferenciador por el que se nos reconoce y que hace que se nos elija, o no, por el valor aportado, resultando un concepto cada día más necesario debido a que, en un mundo progresivamente digitalizado y donde predominan las nuevas tecnologías como en el que convivimos en tiempo presente, la comunicación interpersonal se desarrolla mayoritariamente mediante Internet y desde el anonimato.

 

Primer plano de cielo soleado con dos ovejas blancas a los lados y una negra en medio

 

Al igual que en la marca empresarial, la finalidad de la personal es ofrecer una impresión positiva y perdurable en el tiempo y para ello emplea las mismas estrategias y acciones de la primera, pudiendo hacer referencia a una persona real o ficticia y/o a un producto y siendo identificada por un alias, por un apellido o por el conjunto nombre-apellido, entre otras opciones. Este término, como ya se ha visto, es entendido por el conjunto de características principales de una persona, todo lo que la identifica y diferencia del resto, y es representado por su apariencia y su nombre.

 

Historia de la marca personal

El concepto de marca no es un término moderno o acuñado por el marketing, proviniendo su origen del sello identificativo que se estampaba en la piel de las reses para que los ganaderos pudieran demostrar su propiedad y siendo creado con la idea de identificar mediante un símbolo un bien con un valor determinado.

La marca personal existe desde tiempos inmemoriales y erróneamente se la viene confundiendo con términos relacionados como identidad, personalidad, imagen y/o reputación. Veamos en qué consisten estos términos para tratar de esclarecer las diferencias:

Según la Real Academia Española (RAE) y la definición publicada por esta en la 23ª edición del diccionario de la lengua española en 2014:

  • Identidad: Conjunto de rasgos propios de un individuo o de una colectividad que los caracterizan frente a los demás. Conciencia que una persona tiene de ser ella misma y distinta a las demás.

 

Hombre invisible sobre fondo azul vestido con camisa, chaqueta, corbata, sombrero y gafas

 

  • Personalidad: Diferencia individual que constituye a cada persona y la distingue de otra. Conjunto de características o cualidades originales que destacan en algunas personas.
  • Imagen: Figura, representación, semejanza y apariencia de algo.
  • Imagen pública: Conjunto de rasgos que caracterizan ante la sociedad a una persona o entidad.
  • Reputación: Opinión o consideración en que se tiene a alguien o algo. Prestigio o estima en que son tenidos alguien o algo.

En el ámbito que nos concierne tanto la identidad como la personalidad son un conjunto de características identificativas y diferenciadoras, lo que somos en realidad, los valores y particularidades de la marca. La imagen es la representación mental que se tiene de alguien o de algo, un término abstracto constituido mediante las distintas percepciones experimentadas por una persona, resultando, por lo tanto, el conjunto de características atribuidas a una marca por parte de su público, la percepción que se tiene de esta. Y por último, la reputación abarca la consideración que se tiene sobre algo o alguien, realizando un juicio de valor comparando su imagen respecto a nuestros ideales. Con respecto a la marca, resulta el conjunto de percepciones desarrolladas por el público con el que se relaciona esta, viene dada por un comportamiento mantenido en el tiempo y es generada a largo plazo. En consecuencia, todos estos activos forman parte de la marca personal y deben cuidarse pero no pueden confundirse individualmente con esta.

 

Emoticono con cara triste viéndose reflejado en un espejo con cara feliz

 

El primero en definir este concepto fue Tom Peters en su artículo “The Brand called you” publicado en la revista Fast Company en agosto de 1997. El autor estadounidense manifiesta que la única forma de diferenciarnos en un mundo con cada vez más competencia es gestionando nuestro perfil profesional como las empresas lo hacen con sus marcas, afirmación que plasmaba en su frase “Las grandes compañías entienden la importancia de las marcas. Hoy, en la era de las personas, tú debes ser tu propia marca”.

Posteriormente, en el año 2000, escribió el libro “50 claves para hacer de usted una marca” con el que se le denominó precursor de esta forma de pensamiento y, en 2005, en su libro “Talento”, hace referencia a la aportación de un valor añadido como persona para la identificación significativa de uno mismo, de un yo como persona individual y no como un número más.

Además de Tom Peters, otros autores contribuyeron al desarrollo del concepto de marca personal, destacando entre el resto Dan Schawbel, quien se centró en la web 2.0, gracias a la cual actualmente podemos desarrollar nuestra marca personal fácil y cómodamente y provocar impactos masivos en los receptores de la misma.

 

Importancia de la marca personal

Gestionar una marca personal no se limita únicamente a la búsqueda de empleo, es asumible para cualquier persona, ya que no es necesaria una gran inversión, y permite que las acciones de marketing sean más eficaces.

Su creación es uno de los componentes iniciales de toda campaña de promoción particular y siendo consistentes esta resultará más fácil y el target se sentirá identificado. Entre los numerosos beneficios que aporta destacan los siguientes:

  • Proporciona un currículum optimizado y actualizado en la red, ofreciendo visibilidad social, credibilidad y diferenciación de la competencia, facilitando además la promoción y recomendación por terceros.

 

Conjunto de puntos y flechas en colores amarillo y verde desplazándose en zigzag en dirección ascendente

 

  • Bien gestionada, origina estatus profesional, posiciona como experto en el sector y ayuda a ser considerado un referente en el ámbito profesional pertinente.
  • Crea confianza, permitiendo captar nuevos clientes y/o seguidores, fidelizar los existentes y/o resultar apto en los procesos de selección de las empresas, debido a que estas lo primero que suelen hacer es investigar qué hay publicado sobre los posibles candidatos en las redes sociales.
  • Origina oportunidades laborales, propiciando que no sea necesario buscarlas y que sean estas las que acudan al profesional, facilitando además ser encontrado por quien se quiere que lo haga. Cuando una empresa requiera un perfil concreto, demandará a quien anteriormente le generó un impacto y de quien tiene constancia que está construyendo su marca en función de sus objetivos profesionales.
  • Genera o mejora el networking con compañeros de profesión al otorgar reconocimiento, gracias a que los profesionales que administran su propia marca están mejor valorados entre sus pares.
  • Una vez consolidada viabiliza el emprendimiento, facilitando la llegada de nuevas oportunidades profesionales y empresariales.
  • Aumenta el valor percibido por los productos ofertados, ya que los clientes suelen mostrar mayor predisposición a pagar una cantidad económica más elevada por algo respaldado por una marca atractiva y reconocida que por algo sin marca identificable.
  • Facilita la adaptación laboral en una nueva empresa, pues se llega con reconocimiento previo, incrementando además el valor añadido de la entidad contratante al aportar sensación de seguridad el contar con un profesional con una marca trabajada y establecida.

 

Hombre con camisa, corbata e insignia acreditativa de experiencia profesional en un campo concreto

 

Construcción de la marca personal

Impulsar una marca personal es un procedimiento que requiere, normalmente, entre 12 y 18 meses y es necesario realizar previamente un estudio de la situación actual antes de emprender una estrategia en la red, de esta forma se observan tanto los aspectos positivos como los negativos y se conoce el punto de partida. Conceptos como producto, servicio, personal, competencia, canales y/o herramientas de difusión, entre otros muchos, son de análisis obligado.

La fase de creación de marca se denomina branding. Matthew Healey (2009:248) en su libro ¿Qué es el branding? lo define como “El proceso de hacer concordar de un modo sistemático una identidad simbólica creada a propósito con unos conceptos clave, con el objetivo de fomentar expectativas y satisfacerlas después. Puede implicar la identificación o la definición de estos conceptos; prácticamente siempre, supone el desarrollo creativo de una identidad”.

Resumiendo, consiste en administrar la estrategia a seguir para gestionar los activos vinculados, directa o indirectamente, a un nombre comercial y su correspondiente logotipo o símbolo, a una marca y busca resaltar el poder de esta, sus valores intangibles: singularidad y credibilidad, que permiten diferenciarla del resto y ocasionar un impacto único en el mercado.

Andrés Pérez Ortega, pionero de la marca personal en España fue el primero en utilizar este concepto referido a una persona en nuestro país, definiéndolo como branding personal para españolizar el término.

Como aspectos a valorar antes de aventurarse en la creación y gestión de una marca, se debe tener en cuenta que la persona que está detrás de esta asume que pierde el anonimato y que se encuentra expuesta a la opinión pública. Hay quien no está dispuesto a asumir el reto, debido a que hacerlo puede significar ser valorado por quien necesita lo que se oferta pero conlleva también el aspecto negativo de que no se puede permitir errar y que cualquier movimiento en falso puede acabar con la reputación que tanto cuesta conseguir y condenar la marca al ostracismo.

 

Grupo de personas hablando con bocadillos de texto sobre sus cabezas

 

Si aun analizando los pormenores se decide seguir adelante, se tiene que ser consciente que desde el momento en que una persona crea su sitio web corporativo, su blog, su canal de vídeo y/o su perfil en redes sociales, entre otros, está dando vida a su marca personal. Esto no quiere decir, ni mucho menos, que se esté gestionando y/o comunicando de forma profesional, administrar una marca no es tarea fácil y la constancia y el saber hacer son elementos necesarios para la supervivencia de esta.

Hay que posicionarse, fijar el perfil profesional, proyectarse hacia la mente de los demás como uno mismo, como un reflejo fiel de la persona, con una imagen propia que transmita los valores, las habilidades, los conocimientos y las creencias. Ayuda, y bastante, especializarse en un campo determinado, debido a que un perfil fuerte y detallado ubica mejor y así mismo se deben elegir los medios adecuados para poner en marcha las acciones de la estrategia de marca.

Se comienza definiendo la imagen y para ello el interesado debe conocerse a sí mismo, identificar los ya mencionados valores, analizar qué se hace bien, qué diferencia, qué destrezas se tienen y qué canales se dominan, entre otros, sin estar permitido precipitarse y debiendo actuar con cautela y ser consistentes y perseverantes para no fracasar en el intento. La imagen conlleva un trabajo duro y a largo plazo, abarca un proceso mucho más amplio que la creación de un logotipo identificativo, es lo que el público percibe en todos los canales, tanto online como offline, donde se tiene presencia, no pudiendo manipular la percepción de los demás ni siendo posible el amoldarla a las necesidades, debiendo trabajarse mediante la identidad que se genera de la marca, que sí es posible reflejar a conciencia. Término relacionado y fundamental resulta la reputación y para que esta sea positiva la clave radica en una marca personal que represente honestamente a su propietario y resalte sus cualidades.

Se debe determinar el público objetivo, el nicho de mercado al que enfocar las acciones, consistiendo este en un segmento en el que encontrar a individuos con características y necesidades homogéneas y resultando una oportunidad para desarrollar una actividad comercial y/o productiva con probabilidades de éxito ante los condicionantes del mercado. Hay que segmentar adecuadamente y estrechar el círculo buscando una mayor diferenciación, destacar sobre el resto y afianzar alianzas al alcance, siendo fundamental para conseguirlo, como ya se ha mencionado, especializarse en un sector. Posteriormente se podrá agrandar el círculo, siendo consciente de que hacerlo implicará una mayor competencia y dificultad para sobresalir, por lo que se tiene que dar gran importancia a la segmentación mencionada debido a que una selección excesivamente amplia imposibilitará conseguir el fin perseguido. El posicionamiento es el punto de partida, seguido de la especialización y resultando vital la identificación del nicho para el comienzo activo de la marca.

 

Diana con tres dardos clavados en el centro

 

El siguiente paso es determinar los objetivos: qué se pretende conseguir, para qué se va a trabajar, con qué fin, etc, en resumen, hacia dónde dirigirse. Se deben establecer metas realistas, medibles y alcanzables, pudiendo ser estas, dependiendo de la situación de la que se parta y, entre otras:

  • Obtener un empleo.
  • Promocionarse profesionalmente en sociedad.
  • Vender un determinado número de productos.
  • Establecerse como experto en un sector.
  • Introducirse en uno nuevo.

Por norma general el objetivo primordial suele ser el de la citada obtención de empleo y ante la creciente demanda y la escasa oferta actual de labores especializadas surge la obligación de distinguirse. Como dijo Tom Peters (1997) en su ya mencionado artículo The Brand called you “somos un número más y para dejar de ser un número necesitamos hacernos ver”.

La razón de crear la marca es la consecución de estos objetivos y se debe comenzar con pequeños propósitos a corto plazo para no perder la motivación, estos irán dirigiendo y allanando el camino hasta el objetivo final. La claridad con la que se ven los objetivos es fundamental para llegar hasta ellos.

La web 2.0 ayuda a comunicar eficazmente las bondades de la marca, debiendo ser esta diariamente trabajada, sin descuidarla, y una actualización periódica mediante el aporte de información de interés contribuirá en este sentido. Para lograr los fines perseguidos se debe establecer una metodología clara, cómo se va a conseguir, y para ello se tiene que determinar previamente qué se ofrece, qué se quiere comunicar, para posteriormente definir cómo hacerlo, con qué herramientas, etc.

 

Conjunto de manos engranando cinco ruedas dentadas metálicas y haciéndolas girar

 

También se tiene que elegir un nombre para la marca, real o ficticio, pero único, diferente y, sobre todo, breve y fácil de recordar. Este debe identificar y captar la atención del nicho, posicionando eficazmente en su mente. El proceso creativo de construcción de un nombre adecuado para las necesidades de la marca recibe el nombre de naming. Si se elige un nombre real, en mi caso Juan Galera, no se puede hacer más y se debe tratar de ser encontrado por el mismo pero si se opta por un nombre ficticio lo ideal es que guarde relación con los productos que se ofertan. A modo de ejemplo, si se quiere proyectar creatividad se puede optar por “Territorio Creativo”, si se quiere añadir como aptitud rapidez pues “Rapidez Creativa” y así sucesivamente.

En una marca personal el producto es quien se encuentra detrás de esta y con el nombre definido llega el turno de identificarse de forma gráfica, de crear la identidad visual, siendo en este punto donde entran en escena conceptos como logotipo, isotipo, imagotipo o isologo, formando todos ellos parte de la representación visual de la marca y debiendo elegirse con sumo cuidado ya que representan su esencia y la diferencian de su competencia.

Dichos términos suelen ser confundidos o generalizados por las diferencias sutiles existentes entre los mismos. Veamos en que se distinguen para evitar errores innecesarios:

  • Logotipo: Representación gráfica de una marca cuando esta se compone únicamente de texto, cuando se identifica solo por palabras, siglas, iniciales y/o firmas, entre otras.
  • Isotipo: Representación gráfica de una marca cuando esta se compone únicamente de imagen. Es la parte simbólica, el icono de la marca, siendo esta reconocida sin texto.
  • Imagotipo: Representación gráfica de una marca cuando esta se compone de una combinación de imagen y texto y la misma puede funcionar o ser identificada junta o por separado.
  • Isologo: Representación gráfica de una marca que unifica imagen y texto en un mismo elemento sin poder funcionar o ser identificados por separado.

 

Ejemplo gráfico y comparativo de logotipo de Zara, isotipo de Adidas, imagotipo de Lacoste e isologo de Ford

 

La Real Academia Española ha querido zanjar toda confusión unificando los términos y en la 23ª edición del diccionario de la lengua española en 2015 define logotipo como:

  • Símbolo gráfico peculiar de una empresa, conmemoración, marca o producto.
  • Grupo de letras, abreviaturas, cifras, etc, fundidas en un solo bloque para facilitar la composición tipográfica.

En la anterior edición de 2014 se hacía referencia únicamente a la segunda opción.

La diferencia relevante entre estos conceptos y la marca es que la última puede cambiar de logo o icono pero los primeros no pueden cambiar de marca, lo que determina que esta se encuentra por encima de su representación gráfica.

El color resulta también un factor relevante y de elección minuciosa. Los colores suscitan emociones o respuestas comunes en sus perceptores y en el ámbito del marketing y/o la publicidad se emplean de determinada manera para generar reacciones, siendo necesario conocer qué evoca cada uno, cuál o cuáles representan lo que queremos transmitir y cuántos formarán parte de nuestra identidad visual.

Los más usados para construir la identidad visual son el rojo, que destila pasión, amor, fortaleza; el azul, que muestra seguridad, confianza, tranquilidad; el amarillo, que llama la atención; el verde, que evoca la naturaleza, lo ecológico; el blanco, que conlleva pureza y claridad y el negro, que proyecta elegancia, exclusividad.

 

Carta de color con variedad cromática

 

Respecto a la tipografía, lo recomendable es usar una sencilla y sin serifa, fácil de leer y de imprimir. Si se busca seriedad o un toque tradicional puede justificarse el uso de la serifa.

Llega el turno de buscar un lugar, o varios, donde poder mostrar quién y cómo se es, qué se hace, oferta y/o vende y el resto de opciones que interese comunicar. Lo ideal es contar con un nodo central y otros subyacentes complementándolo y apuntando a este para lograr una mayor visibilidad y esta es precisamente la gran virtud de la marca personal, un concepto 360 con el que poder consagrarse.

Se debe definir adecuadamente la estrategia de contenidos, no centrándose únicamente en un país ni dejando de lado las acciones tradicionales en el mundo offline. Previamente a la elección de los canales de difusión se tiene que determinar el tipo de público en el que centrar las acciones y sobre este construir la audiencia social de la marca.

Debido a que el movimiento se producirá fundamentalmente en un ámbito digital, por el tipo de concepto al que se está haciendo referencia en este artículo, la opción generalizada entre los expertos es crear como eslabón principal un sitio web donde poder ser encontrados, conocidos y mostrar información sobre lo que se hace y/u oferta, resultando este básicamente un espacio en el que exhibir lo que un currículum no puede reflejar.

Se tiene que prestar especial atención a la accesibilidad y usabilidad del mismo, por lo que hay que decantarse por un dominio identificable, corto y fácil de recordar y por un diseño limpio, atractivo y sencillo donde el usuario pueda encontrar rápida y fácilmente lo que busca.

 

Palabra blog con letras en relieve y de diferente color

 

Para complementar el sitio web y mantenerlo actualizado, con el fin de mantener la atención de quien ya ha encontrado la marca, lo lógico es incorporar un concepto tan actual y de moda como es el blog, desde donde informar periódicamente acerca de las novedades que vayan surgiendo. Este debe ser siempre establecido como centro de la estrategia de contenidos, ya que un blog especializado, frecuentemente renovado y sincronizado con las redes sociales resulta la combinación perfecta para captar tráfico hacia el sitio web, que es la ventana principal donde radica la esencia de la marca personal.

Es una herramienta perfecta para impulsar la marca en la red y no contar con uno es similar en el mundo offline a entregar un currículum al que le faltan páginas sobre la formación o la experiencia. Actualmente WordPress, tanto en su versión .com autogestionable como en su versión .org con necesidad de hosting o alojamiento externo, es la plataforma estrella para este propósito y lo recomendable es contratar un dominio con un nombre propio o el ficticio de la marca.

El contenido tiene que aportar valor para el lector, pensando siempre en la estrategia de marca para provocar un efecto positivo en este, no consiguiéndose un resultado superior por una mayor cantidad de información o por una mayor frecuencia de publicación, lo importante es la relevancia.

Toca hablar de las redes sociales, plataformas donde destacar la marca siendo proactivo, llevando la iniciativa y compartiendo información inteligente y constantemente, resultando estas un vehículo perfecto de promoción, aunque no son un espacio para vender, al menos inicialmente, por lo que hay que obviar usarlas con este objetivo.

Son más que un canal donde publicar información, su gran valor es la comunicación bidireccional y las relaciones que se establecen con las personas, permitiendo la interacción con estas en cualquier punto del planeta y además atraviesan un periodo de auge continuo, por lo que son un medio idóneo para que la marca alcance a un público que pasa gran parte de su tiempo sumergido en las mismas.

 

Bola del mundo con bocadillos de texto encima con iconos de cabezas de personas dentro

 

Si no se está en la red, no se existe, por lo que la presencia en estas es fundamental en la gestión de la marca personal. No hay que obsesionarse por conseguir una cantidad determinada de seguidores, es preferible que a todos y cada uno de los que siguen a la marca les interese realmente su contenido y no se deben comprar a estos ni forzar a los usuarios a que hablen de la marca y/o compartan sus contenidos.

La selección de redes sociales puede variar dependiendo del tipo de negocio y/o de los productos que se oferten, siendo las más relevantes para desarrollar una marca personal Facebook donde, según el estudio anual de la IAB (Interactive Advertising Bureau) Spain de febrero de 2016, se pasa de media 4 horas y 23 minutos al día, Twitter con 2 horas y 32 minutos, Google+ con 1 hora y 43 minutos, Linkedin con 1 hora y 23 minutos y en menor medida Instagram con 2 horas y 40 minutos y Youtube con 3 horas y 14 minutos.

La opción correcta para una marca personal es la combinación de las cuatro primeras como redes principales y, según el caso, las dos últimas, añadiendo también Slideshare, como redes secundarias, bien sea por el buen posicionamiento en los resultados de los buscadores que conllevan o para complementar a las primarias de forma más visual. Cabe destacar que todas las mencionadas han visto reducida su frecuencia de uso desde 2015 según el anteriormente citado informe del IAB.

Es preferible no abarcar demasiado y organizar el tiempo disponible para gestionar adecuadamente la presencia en este tipo de soportes, ya que es frecuente emplearse en exceso trabajándolas, siendo necesario definir qué acciones son prioritarias y cuales secundarias y/u opcionales.

 

Reloj circular de pared con logotipo de Facebook dentro de la esfera

 

Herramientas de administración como Buffer y/o Hootsuite permiten programar publicaciones, ahorrando esfuerzos innecesarios. A la hora de crear la presencia de la marca en redes sociales se deben determinar previamente ciertas pautas como:

  • Definir con cautela los objetivos, clarificando por qué y para qué se va a participar en cada red social en cuestión.
  • Averiguar dónde está el nicho de mercado, investigando en qué redes tiene mayor presencia el target.
  • Asegurarse de que se va a compartir un contenido interesante, coherente y frecuente.

Vistas las pautas, se van a explicar los criterios de elección de este grupo reducido de redes, descartando otras:

  • Linkedin es la red social profesional por excelencia y una herramienta imprescindible para difundir la marca personal, debido a que permite depositar un currículum digitalmente, mostrando en Internet datos referentes a la persona como: conocimientos, experiencia y/o habilidades, entre otras. Su finalidad es relacionar a compañeros de profesión, o de similares, de una forma estrictamente laboral, lo que ayuda a tener una cartera de contactos profesionales que pueden ser de gran relevancia. Respecto al perfil de usuario, no se encuentran diferencias apreciables según sexo pero si por rango de edad, destacando la franja entre los 36 y los 45 años.

 

Hombre ejecutivo con chaqueta y corbata abriéndose la camisa y mostrando una camiseta debajo con el logotipo de Linkedin estampado

 

  • Entre las redes sociales relacionales destaca Facebook donde, por norma general, se pasa más tiempo, que permite crear tanto perfiles personales como páginas profesionales para la marca y, donde al igual que en el resto de plataformas, es posible compartir contenido, consiguiendo visibilidad y generando tráfico hacia el sitio web y/o el blog.
  • Twitter se suele usar como complemento al resto de redes debido a que permite obtener seguidores con facilidad, expandiendo así la marca y, gracias a su instantaneidad, es posible difundir mensajes, imágenes y/o animaciones en formato gif en tiempo real, facilitando en gran medida la viralidad.
  • Instagram se usa también como red complementaria y su peculiaridad radica en tener un carácter meramente visual, lo que puede resultar de gran ayuda para captar la atención sobre la marca personal.
  • Google+, aunque no cuenta con un uso tan generalizado, es la más importante a la hora de posicionar la marca en los motores de búsqueda de Internet, ya que está conectada y enlaza directamente con Google y es de sobra conocido que este es el buscador más solicitado en el momento de realizar una consulta, con lo que esto conlleva para la visibilidad del contenido de la marca. El sitio web, el blog y/o las redes sociales pueden aparecer en las primeras posiciones de la página de resultados para un determinado término gracias a esta red.
  • En las redes sociales de servicios sobresalen Slideshare para presentaciones y Youtube para vídeo, que incluso permite crear un canal propio para la marca.

Actualmente hay muchas más redes que pueden ayudar a promocionar la marca personal, van apareciendo y desapareciendo continuamente y es necesario conocerlas y emplear las que mejor puedan representar los valores que se quieren comunicar. Carece de sentido tener presencia en todas por el mero hecho de tenerla, pudiendo resultar incluso contraproducente, debido a que si no se gestionan adecuadamente pueden dañar la imagen de la marca y estropear el trabajo anteriormente realizado. Además, puede resultar agotador intentar gestionarlas de forma global por lo que, como se ha comentado anteriormente, se deben seleccionar únicamente aquellas en las que se ubique el target y que se adecuen a los objetivos.

Aunque resulten plataformas menos relevantes y necesarias, también es posible crear un foro y/o una comunidad virtual que gire en torno a la marca para dotarla de mayor amplitud, no debiendo descartar ninguna opción que pueda aportar visibilidad.

 

Cuatro personas conectadas en red con sus ordenadores y prestando atención a las pantallas

 

A la hora de diseñar y crear la marca personal la imagen tiene que ser concordante en todos los canales, no se puede tener una imagen de portada en Facebook y otra diferente en Twitter o en el blog. Es posible crear un diseño atrevido e impactante pero se debe pensar previamente qué se quiere transmitir con este, qué cosas se busca evocar en el usuario cuando este vea la marca y se tienen que usar siempre imágenes adecuadas a la imagen de esta.

Un concepto a tener en cuenta y que conviene tener bajo control es el de engagement, compromiso en español, el cual hace referencia al grado en que un usuario interactúa con la marca y se fundamenta en fidelizarlo, haciendo que se sienta parte de esta, llevándola hasta nuevos usuarios. Sirve para convertir a seguidores en prescriptores fieles de la marca, fortaleciendo la relación y prolongándola en el tiempo para que estos la vayan conociendo mejor, se conviertan en “amigos” y aumente su nivel de confianza. Aumenta y mejora también la interacción de la audiencia, reforzando la presencia en medios digitales, donde esta habla con la marca y sobre ella, dándola a conocer a nuevas personas e incrementando la comunidad.

La implicación de los seguidores acelera el éxito de la marca personal y para tal propósito las redes sociales resultan fundamentales, siendo Facebook la más empleada, donde el usuario la sigue e interactúa con esta con normalidad y naturalidad, seguida de lejos por Twitter y resultando igualmente importantes para este fin los anteriormente mencionados foros y comunidades virtuales.

 

Promoción de la marca personal

El proceso de dar a conocer la marca se suele implementar casi en su totalidad de forma online por tratarse de un concepto fundamentalmente digital, pudiéndose emprender, entre otras, las siguientes acciones:

  • Elaboración de un calendario editorial de publicaciones del blog: Para este cometido se suele emplear una plantilla creada con Microsoft Excel, iniciándose, generalmente la actividad con un artículo semanal, acabando por imponerse un calendario a un mes vista tras encontrar aceptación entre el target y no tratándose de publicar con una mayor frecuencia sino de facilitar contenido relevante y con valor añadido para el usuario.

 

Calendario editorial de blog y redes sociales con planificación semanal

 

  • Colaboración con otros blogs relevantes del sector: Se tiende a mandar un correo electrónico masivo a los propietarios, mediante gestores como Mailchimp, Mailrelay y/o Acumbamail, solicitando permiso para publicar en sus plataformas, resultando una acción de gran eficacia para potenciar la marca personal debido a que la presencia de artículos propios en otros blogs permite atraer visitas al de esta, obteniendo una mayor visibilidad, mejorando la reputación y ganando audiencia.
  • Establecimiento de alianzas con otras marcas de reciente creación: El marketing es un instrumento orientado a conectar personas, resultando la unión con otros profesionales, que basen su actividad en la misma temática, beneficiosa para todos los implicados y al igual que en el apartado anterior, se suele localizar el correo electrónico del compañero de interés y/o el teléfono, para contactar con este y ofrecerle una colaboración estratégica, aunque, actualmente, la forma más efectiva de conseguir la misma es acudir a actos específicos organizados para tal fin, que se detallarán más abajo en este mismo apartado.
  • Captación de líderes de opinión o influenciadores: Se debe tratar de establecer relaciones con estos personajes de autoridad pública, soliendo resultar de 3 a 5 por medio social un número suficiente. Para interactuar con estos de forma natural en busca de una sinergia futura se suele comenzar interesándose progresivamente por los contenidos de su blog y/o redes sociales, siendo la mejor forma de conocer a este tipo de profesional y proponerles su participación en el proyecto de la marca los eventos y/o los congresos, debido a que ofrecen la posibilidad de entablar relaciones personales in situ, que previamente han sido facilitadas en el punto anterior.

 

Pájaro azul grande con megáfono ejerciendo de líder con varios pájaros azules pequeños alrededor con pancartas

 

  • Impulso del branding en las publicaciones en redes sociales: Debido a que  conviene dar a conocer la marca y conectar con otros miembros del mismo ámbito profesional, lo más acertado es publicar un 80% de artículos de compañeros con los que interesa crear relaciones y un 20% de publicaciones propias, evitando así pecar  de egocentrismo centrándose únicamente en la promoción personal. La frecuencia de publicaciones difiere según la red social, debiendo hacer hincapié en las primarias, siendo, por norma general, en Facebook y Linkedin de 1 a 2 post al día, en Google+ de 3 a 6 y en Twitter de 6 a 12 tweets.
  • Empleo de agregadores de noticias: Compartir un artículo y obtener al menos 25 votos en las 48 horas siguientes a su publicación, logrando de este modo aparecer en la portada de estas plataformas, siendo las más conocidas Bitácoras y Mktfan, supone conseguir tráfico para el sitio web y/o el blog y la amplificación y la viralización en las redes sociales de la información publicada, por lo que resultan una herramienta de promoción ideal para la marca.
  • Investigación de la competencia y aprendizaje de esta: Se deben analizar tanto la presencia offline como, fundamentalmente, la online, observando las estrategias empleadas para optimizar la administración de la marca personal en base a estas. Variables a seguir, entre otras, son: canales usados, palabras clave, acciones implementadas, gestión de sitio web, blog y redes sociales (estructura, funcionalidad, usabilidad y experiencia de usuario), perfil de los enlaces a estos, estrategia de contenidos (frecuencia de publicación), número de conversaciones, seguidores, suscriptores y me gusta y grado de implicación del usuario. Una combinación de herramientas como Woorank, Nibbler, Semrush, Majestic SEO, Ahrefs, SimilarWeb, Klout, Social Mention, Google Alerts, Moz, Compete, Smetrica, Like Alyzer, Monitor Wildfire, Tweetreach y/o Simply Measured, entre otras muchas, permite realizar un estudio completo de todos estos parámetros con el que configurar posteriormente una guía de seguimiento para el correcto desarrollo de la marca.

 

Hombre ejecutivo grande observando con una lupa una mesa circular con el símbolo de la analítica web encima y con varios hombres ejecutivos pequeños sentados alrededor debatiendo

 

  • Atracción de la conversación hacia la marca: Se debe despertar el interés de otros profesionales del sector por la actividad de esta y conseguir que inicien diálogos con la misma para entablar relaciones en su campo de actuación, siendo necesario dar un primer paso e interesarse por el trabajo de los demás, valorándolo, para fomentar así su posterior preocupación por el de la marca. Acciones relevantes para conseguir este propósito suelen ser, entre otras: comentar artículos, post y/o tweets en blogs y/o redes sociales, compartir contenidos y/o retuitearlos e informar sobre acciones realizadas por esta.
  • Creación de infografías para resaltar el contenido: Por su sencillo manejo, las herramientas destacadas para este fin son Canva y Piktochart, siendo el ancho generalizado de estas representaciones visuales de 800 píxeles, variando el alto según la cantidad de información que abarquen las mismas y soliendo imprimirse el símbolo identificativo o el nombre de la marca a tamaño reducido en la parte superior y ampliado en la inferior para reconocer la autoría. El valor del compendio de datos incluido en estas adquiere mayor relevancia que su atractivo gráfico, ya que es lo que realmente posiciona como experto en la materia, resultando el envío de infografías propias a blog reconocidos del sector para su publicación en los mismos una acción ideal de promoción.
  • Confección de libros en formato digital (ebooks): Se facilitan normalmente en formato pdf y suelen abarcar tutoriales y/o guías, siendo esta también una iniciativa adecuada para dar a conocer y posicionar como experto en una materia a quien se encuentra detrás de la marca y ofrecerlos gratuitamente a cambio de una acción determinada por parte del usuario es una táctica eficaz de captación de suscriptores para el blog, pudiendo fidelizarlos posteriormente y convertirlos en prescriptores si el contenido resulta de su interés.

 

Libro electrónico con varios libros de texto tradicionales de diferentes colores abiertos y cerrados saliendo de la pantalla

 

  • Implementación de cursos formativos: Fundamentalmente se llevan a cabo a través del canal de Youtube de la marca, resolviendo dudas en tiempo real mediante Skype y/o un chat online y resultando una maniobra excelente de mejora de imagen y de networking, concepto que se explicará a posteriori, al mismo tiempo. Ofrecer un curso atrae usuarios a la marca y la promueve y, si se gestiona correctamente, serán estos mismos quien llevarán a cabo la promoción haciendo uso del boca oreja, la publicidad más económica y eficaz. Para la docencia se deben buscar colaboraciones con referentes del sector, obteniendo todos una buena propaganda gracias a las materias impartidas y estableciendo relaciones para futuros proyectos.
  • Organización de eventos virtuales: La creación y puesta en marcha de jornadas didácticas y/o de webinarios, entre otros, resulta una opción interesante para aumentar la notoriedad de la marca, grabando el acto y retransmitiéndolo tanto en directo en streaming desde el sitio web como posteriormente en diferido mediante el acceso a la correspondiente edición del vídeo y, además, con cada acontecimiento realizado una mayor cantidad de público interesado tendrá constancia de la existencia de esta, por lo que se potencia la estrategia de branding.
  • Participación en premios nacionales y/o internacionales del sector: Anualmente son nominados miles de blogs y, simplemente por el hecho de inscribirse y aparecer en el listado, se tiene presencia ante todos los gestores de los mismos, lo que conlleva repercusión para la marca, sin obviar la mejora de autoridad del propio blog al conseguirse enlaces de calidad. Los más conocidos son los premios Bitácoras, que, entre otros, galardonan a los mejores blogs españoles del marketing y del social media, debiéndose participar en todo tipo de certámenes, grandes, medianos y/o pequeños pues, por insignificantes que puedan parecer, todos forman parte del branding.

 

Tres trofeos metálicos de diferentes tamaños ubicándose uno de oro al frente, otro de plata a la izquierda y otro de bronce a la derecha

 

  • Construcción y fomento de una audiencia social alrededor de la marca: La mejor forma de crear una comunidad de seguidores y/o de lectores es atraerlos con información propia, frecuente y adaptada a sus necesidades, debido a que si la marca es seguida por afinidad con sus contenidos, los usuarios serán más receptivos, participando activamente en conversaciones con esta y con otros simpatizantes. Este debe ser el objetivo prioritario tanto del blog como de las redes sociales, siendo posible optar en el primero por el contenido sindicado para facilitar que mediante la suscripción al canal RSS de este y a través de un agregador, siendo los más conocidos FeedDemon y Feedly, el usuario pueda estar cómodamente informado de las novedades sin tener que visitar continuamente el sitio web y/o el blog.
  • Ampliación de la lista de seguidores y suscriptores: La forma más efectiva de conseguir este propósito e intensificar la marca es la atracción de tráfico cualificado y para ello se puede optar, además de por publicar periódicamente contenido para mantener interesado al target, por acciones ya mencionadas anteriormente para terminar de involucrarlo como suministrar ebooks previo registro y/o crear webinarios formativos bajo la misma condición, entre otros, en el caso del blog y por sorteos, encuestas premiadas y/o retransmisiones de eventos digitales a cambio de seguimiento, entre otros, en redes sociales en busca de la viralización. Desde el minuto cero se debe empezar a buscar la fidelización y una opción conjunta a tener en cuenta es implementar cursos de larga duración combinando ambas plataformas, usando las redes sociales como medio informativo y el blog como centro de enseñanza, captando y manteniendo durante cierto tiempo la atención del usuario sin la necesidad de realizar continuamente nuevas acciones de promoción y obligando a este a seguir y/o a suscribirse a los canales de la marca para mantenerse informado de las novedades o para el acceso a nuevas materias.

 

Conjunto de pelotas amarillas agrupadas y con caras sonrientes dibujadas mirando hacia el mismo lado

 

  • Apoyo en una comunicación activa y cercana: Además de seleccionar adecuadamente la información a publicar se tiene que actuar de forma natural con el usuario, sin formalismos y conversando con este como si se estuviera en el mundo offline, pues este es el punto fuerte de los medios sociales, la cercanía, y por tanto se deben individualizar las conversaciones y evitar herramientas de respuesta automatizada como Crowdfire, ya que gracias a las conversaciones en estos puede surgir una invitación, una contribución o cualquier tipo de sinergia profesional, siendo necesario analizar detenidamente qué acciones pueden ser programables y cuales llevar a cabo particularmente. Es fundamental contar con una presencia activa tanto en el blog como en las redes sociales, resultando de suma importancia que la marca sea influyente como mínimo en una de las principales, puesto que si se consigue este fin otros profesionales del sector demandarán y ofertarán colaboraciones, aumentando aún más la popularidad de esta.
  • Curación o investigación del contenido con mayor relevancia y popularidad en redes sociales: Conocer la información demandada por la audiencia en estos medios resulta clave para que la marca atraiga seguidores con celeridad y aumente su envergadura, siendo los blogs de referencia en el sector una excelente fuente de información para las posteriores publicaciones y para crear comunidad interactuando con los mismos, debiéndose analizar el contenido mayormente divulgado en cada una de las redes sociales que forman parte de la marca personal de estos y adaptar el de la propia a las exigencias del target. La clave radica en identificar las necesidades del público para adquirir contenido referente a estas y su posterior distribución, siendo Storify, Google Trends, Buzzumo, Ready4Social, Summify, Flipboard, la ya mencionada Feedly y/o los trending topics de Twitter herramientas fundamentales para estos fines.

 

Logotipo en relieve de Facebook con varias monedas de cincuenta céntimos al lado apiladas una encima de otra en tres montones

 

  • Inversión en publicidad: Las redes sociales se han convertido en la actualidad en una herramienta de gran efectividad para potenciar la imagen de marca y atraer seguidores aunque, contrariamente a la opinión generalizada, no permiten gratuitamente un alcance global sin restricciones, llegando las publicaciones de forma orgánica a menos del 10% del target y siendo necesario un desembolso económico por mayores cotas de cobertura. Los anuncios de pago ofrecen la posibilidad de ser vistos diariamente por miles de usuarios, permitiendo además la segmentación, con lo que es posible proyectar las acciones de la marca hacia un público concreto, resultando de esta forma el coste por clic (CPC) muy asequible para la cantidad de usuarios efectivos con los que es posible interactuar y siendo Facebooks Ads y Twitter Ads la mejor opción en relación resultados/precio, no debiendo olvidar hacer uso del SEM en los motores de búsqueda mediante Google Adwords como fuente publicitaria complementaria y/o alternativa.
  • Indagación de quién y de qué forma usa los contenidos de la marca: Se debe tener en cuenta que no todos los usuarios actúan de la manera adecuada al utilizar la información publicada en el sitio web, el blog y/o las redes sociales, teniendo que analizarse quién enlaza los artículos, con qué motivo y con qué fin y también el contenido, tanto texto como imágenes, que otros profesionales del sector toman prestado de estos espacios digitales y la forma en que hacen uso del mismo, emprendiendo acciones en caso necesario. Hay que ser consciente de que un uso inadecuado en la forma de plagiar los artículos y/o post de la marca puede perjudicar a esta siendo penalizada por los motores de búsqueda de Internet, especialmente por Google, por lo que periódicamente es necesario investigar los medios digitales que emplean los textos y/o las imágenes incluidos en las publicaciones para detectar si son usados de forma correcta o si debe pedir la modificación o eliminación de los mismos. Como herramientas estandarizadas para este cometido, por su popularidad y facilidad de uso, destacan Google Imágenes, para averiguar quién emplea los elementos gráficos, y Copyscape, que ofrece la posibilidad de detectar quién hace uso de los textos.

 

Ratón de ordenador con fonendoscopio integrado al final del cable

 

  • Cuidado de la reputación online: Una escucha activa de lo que se dice acerca de la marca en la red tiene un valor inconmensurable, debiéndose realizar una monitorización de las conversaciones y detectar cuando se habla, tanto bien o mal, sobre esta, prestando especial atención a canales como blogs, redes sociales, foros, comunidades virtuales, valoraciones y/o reseñas, entre otros. Existen diversas herramientas para analizar la reputación en Internet como Social Mention o Topsy, destacando por popularidad, facilidad de uso y porque además es gratuita, Google Alerts, donde simplemente se configuran los parámetros que interesa vigilar, recibiéndose avisos mediante correo electrónico y/o Smartphone al ser estos mencionados, siendo entonces cuando, en caso necesario, se tiene que intervenir en la conversación tratando de aportar soluciones y de que no se enturbie la imagen de la marca, debiendo mostrar agradecimiento a los usuarios que mencionen a esta positivamente.
  • Evaluación de la influencia social: Resulta fundamental realizar una medición del grado de autoridad de la marca en medios sociales para observar si las acciones de la estrategia están fructificando o si por el contrario se deben modificar estas en busca de mejorar los resultados, no pudiendo obviar un análisis de la competencia para realizar comparaciones. También en este apartado se puede hacer uso de diferentes herramientas de valoración del influjo social como Kred o Klout, siendo actualmente la segunda la más popular, que incluso ofrece un baremo de puntuación propio, el cual suele ser tenido en cuenta como variable en la contratación de profesionales dedicados al mundo digital.

 

Conjunto de regla, escuadra, cartabón y transportador de ángulos de diferentes colores

 

Pese al gran valor que aportan las acciones y las herramientas online para construir y dar a conocer la marca no se puede olvidar la importancia del apartado offline, debiéndose complementar ambos campos y pudiendo ponerse en práctica en este ámbito las siguientes acciones:

  • Individualización de relaciones para estrechar lazos: El cara a cara resulta fundamental y se debe intercambiar información regularmente de forma particular y personalizada con clientes potenciales, para su captación, o ya consagrados, para su fidelización, haciendo uso del telemarketing para concertar citas o entrevistas con estos.
  • Networking: Este concepto, como su propio nombre indica, consiste en crear una red de contactos, en entablar vínculos con personas del mismo entorno profesional con las que poder establecer sinergias en el presente y/o en el futuro, aumentando de este modo las expectativas laborales y generando notoriedad gracias al incremento de conexiones reales y cualificadas. Ayuda a promover la marca y los productos de esta, permitiendo conocer a posibles clientes y/o afinar ligaduras con los ya existentes, sirviendo además para detectar oportunidades de negocio. En el ámbito que nos concierne, se debe fundamentar en ayudar a los demás a mejorar y a corregir sus errores en medios sociales ya sea en un sitio web, en un blog o en una red social, tratando de conectar con profesionales del sector y de buscar acuerdos beneficiosos para ambas personalidades. Se detecta una carencia y se ayuda al prójimo sin pedir nada a cambio, humanizando de esta forma la marca y otorgándole un valor real ante un gran número de personas, en especial para los que han sido ayudados y, más pronto que tarde, el bien realizado acabará revirtiendo a modo de cadena de favores.

 

Reunión de varios grupos de personas interactuando de diferentes maneras y con bocadillos de texto sobre sus cabezas

 

  • Acudir a eventos de marketing: En congresos, conferencias y/o jornadas formativas, entre otros, es posible aprender nuevas estrategias y/o herramientas y conectar con otros profesionales y/o influenciadores, debido a que muchos de estos prefieren el contacto personal al virtual, resultando una táctica de gran relevancia el llevar propuestas concretas de colaboración, tratando de hacerlas realidad mediante sinergias con otros miembros. Además, dichos actos conllevan una oportunidad perfecta para posicionarse como experto en una materia concreta mediante ponencias y/o charlas, a lo que se suma que una buena impresión in situ es la manera más eficaz de forjar una relación fructífera y perdurable en el tiempo, acción que los recursos online no pueden aportar.
  • Escribir artículos de opinión relacionados con el sector en prensa local: Esta opción puede servir de escaparate y mostrar la marca a un público más amplio, terminando de consagrar como experto a quien se encuentra detrás de ella y, si se actúa adecuadamente, es posible aspirar a cotas más altas. Se suele investigar el correo de contacto del encargado de selección de personal y/o del responsable del departamento de redacción del medio, remitiendo un artículo propio para su supervisión y una carta personalizada de ofrecimiento gratuito a participar en este, realizando una llamada en días posteriores para conocer su opinión al respecto.

Vistas ya algunas de las principales acciones de promoción de marca que se pueden llevar a cabo llega el momento de algo tan importante como analizar resultados, siendo necesario cada cierto tiempo, debidamente establecido, realizar una investigación y su posterior análisis para observar y dejar patente si se están cumpliendo los objetivos y en caso de no estar haciéndolo se debe descubrir qué se está haciendo mal y modificar la estrategia.

 

Minion amarillo con brazo derecho extendido y mano cerrada con dedo pulgar hacia arriba sosteniendo una pancarta con un corazón rojo dibujado

 

Pruebas sociales de que se están llevando a cabo las acciones correctas y teniendo éxito son, entre otras:

  • Conseguir propuestas laborales de empresas y/o de clientes.
  • Obtener invitaciones para participar como ponentes en congresos, conferencias, masters, cursos formativos, seminarios y/o webinarios, entre otros.
  • Aparecer en blogs de otros profesionales del sector y recibir peticiones de presencia en el de la marca y/o de colaboraciones en proyectos comunes.
  • Observar un aumento del tráfico web, de los suscriptores, de los seguidores, de las conversaciones y/o de los comentarios en medios sociales, entre otros.
  • Apreciar que los artículos y/o tweets de la marca son ampliamente comentados, compartidos y/o retuiteados y que los contenidos se viralizan en las redes principales.
  • Interactuar con influenciadores del nicho de la marca en medios sociales, eventos y/o entrevistas, entre otros.
  • Ser finalista en unos premios del mundo digital y/o aparecer en el listado de los mejores blogs del sector.
  • Contar con la posibilidad de distribuir productos propios en forma de libros físicos o digitales (ebooks) y/o cursos online, entre otros.
  • En resumen, cualquier opción que ofrezca la posibilidad de participar en proyectos de distinta condición y que asocie la marca personal al éxito social.

Con este punto doy por finalizado esta publicación, confiando en que te animes a desarrollar una marca personal propia que te ayude a alcanzar tus metas profesionales o a destacar tu empresa entre las demás, gracias a la profesionalidad de sus miembros. Saludos cordiales.

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